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Meningitis en niños

Meningitis en niños

¿Qué es la meningitis?

La meningitis es una inflamación de las meninges (un conjunto de membranas que envuelven y protegen el cerebro y la médula espinal) con meningitis viral (aséptica) o etiología bacteriana. Los recién nacidos de hasta dos meses tienen el nombre de meningitis neonatal. Tanto la meningitis viral como la bacteriana pueden tener formas muy graves. En bebés y niños pequeños, el tipo viral se manifiesta más fácilmente y a menudo se remite dentro de un máximo de 10 días, mientras que el bacteriano se instala repentinamente, acompañado de complicaciones.

La mayoría de los virus que causan meningitis en niños pertenecen a la clase de enterovirus, por ejemplo, el virus Coxsackie responsable de enfermedades de las manos, pies y boca, que también pueden causar meningitis.

Otros virus como el Herpes simple también están involucrados en la etiología de la meningitis viral, así como algunas bacterias como el estreptococo del grupo B o Haemophilus influenzae tipo B.

¿Cuáles son las posibilidades de que la fiebre de mi bebé sea causada por la meningitis?

Algunos, pero si cree que puede tener meningitis, es recomendable que consulte a su médico lo antes posible. Los centros de profilaxis y tratamiento en los Estados Unidos estiman que entre 1400 y 2800 niños y adultos diagnosticados con meningitis bacteriana son ingresados ​​anualmente. De estos, el 30% son adolescentes y jóvenes, y el 16% son niños menores de 1 año, pero la enfermedad puede manifestarse a cualquier edad.

¿Cuales son los síntomas?

La sintomatología no siempre es elocuente para la enfermedad, ya que no tiene un orden predeterminado de aparición y es diferente de un caso a otro. En cambio, seguiremos los siguientes signos clínicos: fiebre, enrojecimiento (rigidez, falta de movimientos articulares) de la cabeza, dolor de cabeza y fotofobia.

Si su hijo tiene meningitis, además de estos signos, se volverá inusualmente agitado o somnoliento, con disminución del apetito. No se excluyen los vómitos, la diarrea, la irritación de la piel y la aparición de manchas pálidas o cianóticas en la piel.

Pueden ir acompañados de peso en la respiración hasta ataques respiratorios.

Un método simple para evaluar la irritación menigeal se puede hacer de la siguiente manera: pídale a su hijo que traiga la barbilla al pecho; Si el movimiento es impedido por el contacto muscular o por la aparición de dolor, puede considerarse como una señal de alarma en el inicio de la meningitis y es obligatoria una presentación urgente al médico.

La detección temprana de la enfermedad es crucial y cualquier retraso puede tener repercusiones que pueden poner en peligro la vida de su hijo: sordera, retraso mental e incluso la muerte.

¿Qué tan grave puede ser la meningitis en los niños?

Debido a que los síntomas de la forma viral se parecen mucho a los de la bacteriana, solo el médico puede dar un pronóstico. Entre las investigaciones que se realizarán en el hospital se encuentran la punción lumbar, también llamada punción espinal.

Es un método de diagnóstico no invasivo, pero no muy agradable. El niño debe colocarse acostado sobre un lado, como la posición fetal, con las rodillas dobladas en el pecho y debe mantenerse inmóvil hasta que la aguja entre en el área lumbar.

Para reducir el dolor, el médico puede optar por la anestesia local, luego inserte una pequeña aguja de punción entre dos vértebras adyacentes a través de las cuales se recolectará líquido cefalorraquídeo para pruebas de laboratorio.

Se realizará en el mismo lugar que la anestesia espinal utilizada durante el parto. Otras investigaciones paraclínicas necesarias son el hemograma y la muestra de orina. El médico decidirá solo después de la llegada de los resultados del líquido cefalorraquídeo cuando pueda hacer el diagnóstico diferencial de meningitis viral o bacteriana (así como el reconocimiento de las bacterias involucradas).

El diagnóstico completo se realizará en 72 horas, pero generalmente se conoce un informe preliminar de las primeras 24-48 horas. En la gran mayoría de los casos de emergencia, cuando el niño se encuentra en una condición crítica, el médico ya no esperará a que llegue el análisis y comenzará el tratamiento de inmediato.

Si el resultado es negativo, lo más probable es que la meningitis sea de etiología viral, por lo que se suspenderá el tratamiento.

Tratamiento y profilaxis de la meningitis en niños.

Elegir el mejor tratamiento

A menudo, el sistema inmunitario del niño es lo suficientemente fuerte como para luchar solo con una meningitis viral, sin necesidad de tratamiento. Sin embargo, algunos médicos recetan medicamentos y recomiendan para el alivio de los síntomas la administración de medicamentos antiinflamatorios y antipiréticos, una alta ingesta de líquidos y una dieta equilibrada.

En algunos casos, incluso se indica la hospitalización y el seguimiento del niño por parte de personal especializado.

Pero cuando se trata de meningitis bacteriana, el tratamiento es muy estricto, basado en antibióticos potentes administrados por vía intravenosa y, a menudo, el niño tiene que permanecer en el hospital por más tiempo.

Contagio de meningitis

No hay una explicación clara de por qué algunos niños tienen meningitis y otros no, porque muchos solo pueden transmitir la bacteria sin que pueda desencadenar la enfermedad.

Los más propensos son los niños con sistema inmunitario bajo, con anemia por deficiencia de hierro o que han sufrido un trauma cerebral de alto riesgo.

La meningitis no es tan contagiosa como la gripe, sino que evitará el contacto con cualquier tipo de mucosa y usará los mismos cubiertos y vasos de varias personas. Los miembros de la familia también tomarán un tratamiento antibiótico profiláctico y se lavarán las manos con la mayor frecuencia posible.

Profilaxis de meningitis

La vacunación antimeningen es el medio más efectivo de profilaxis. Por lo tanto, en los primeros meses de vida de su hijo, se debe administrar la vacuna contra las cepas virales de Haemophilus influenzae tipo B llamadas Hiberix. En Rumania, la vacuna que previene la meningitis está incluida en el esquema nacional y está hecha para bebés a los 2, 4 y 11 meses: esta es la vacuna hexavalente.

En los Estados Unidos, este es un procedimiento de rutina desde 1987, que ha reducido en gran medida la incidencia de meningitis en la infancia.

También se han hecho otros tipos de vacunas para la profilaxis de la meningitis neumocócica, una forma con riesgos letales y meningitis producida por Neisseria, cuya dosis se administrará a niños entre 11 y 12 años, así como a niños más pequeños con baja susceptibilidad a esta bacteria.

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